
Ya se viene el 18 de septiembre y, por ende, se acerca la temporada de asados, claro que como es costumbre en esta país, los precios van el alza, y la carne no escapa a esta realidad.
Si bien el gobierno aún no puede explicar por qué suben los precios de las carnes, el hecho concreto es que se estima un alza de alrededor del 50 por ciento.
Y como en este país prácticamente nadie protege al consumidor, sólo queda rebuscárselas.
En este escenario hay que tener ojo con el ingreso de las carnes extranjeras, sobre todo australianas, que pese a los costos de importación, igual aparecen como más económicas que las chilenas. Un logro del empresariado nacional de la carne.
Para tener una idea, mientras que el asado carnicero y la punta picana nacionales están a $5.200 pesos en los supermercados, los importados están a $4.700 pesos.
Pero no sólo hay que colocar el acento en la procedencia de la carne, también hay que poner ojo en la carnicería donde se compra, pues según el último sondeo del Ministerio de Agricultura, las carnicerías tienen precios un 23% más baratos que los supermercados, notándose la mayor diferencia en cortes parrilleros como el lomo vetado (54%), el asado carnicero (48%) y el lomo liso (44%).
Escrito por alejandro1810 
Escrito por alejandro1810 
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